La memoria histórica es una cuenta pendiente. Así se habló tras la obra Memorias de una ficción, segunda función de Interautor Teatro

25 de Junio de 2026

El ciclo Interautor Teatro, iniciativa de AGADU y la Fundación SGAE con apoyos de la EMAD y la Comedia Nacional trajo a Uruguay la obra Memoria de una ficción, escrita por el dramaturgo español Félix Estaire. Después de la función, el equipo artístico y el público mantuvieron un conversatorio donde se analizaron las heridas políticas de las sociedades contemporáneas y las deudas pendientes de los Estados en materia de derechos humanos, temas relacionados a la obra.

La trama ponía en escena la problemática de los bebés robados durante el franquismo bajo la justificación de la eugenesia política y la posterior búsqueda de identidad de las víctimas. El tema tiene resonancias en la historia reciente de los países del Cono Sur. Así y todo, la directora Analía Torres resolvió mantener la ambientación del texto en España y solamente cambiar algunas expresiones del habla de los personajes para que tuvieran un tono más local.

La propuesta escénica, como en años anteriores, se presentó en el formato de lectura dramatizada. El autor definió el texto como "una cosa híbrida entre lo teatral y lo sonoro", diseñado originalmente con la estructura de un audiodrama o podcast donde la voz desprovista de ornamentos corporales invita al espectador a generar sus propias imágenes del relato. Por su parte, la directora explicó que el texto ofrece múltiples posibilidades de dirección porque posee una estructura compleja que "plantea varios planos simultáneos a veces y un diálogo permanente entre la ficción y el documental, sin un límite establecido".

El elenco, integrado por estudiantes y egresados de la EMAD, explicó el proceso de trabajo para los ensayos y ejecución de esta puesta en escena. La actriz Sofía Iparraguirre contó que su principal complicación pasó por "la lejanía de las circunstancias" al momento de asimilar el conflicto y llevarlo a la interpretación en carne propia. En sintonía, la intérprete encargada de dar vida al personaje de la madre describió la contradicción interna de su rol, marcado por "ese amor hacia la hija y esa culpa también de haber comprado una bebé".

Asimismo, la actriz que personificó a la pareja de la protagonista remarcó que la exigencia para ella estuvo en "estar cambiando constantemente de estado, de ser una cosa y después ser otra". Para complementar, otro de los integrantes del reparto enfatizó que el el desafío consistió en " comprender la complejidad de la situación en poquito tiempo" y planteó que "cuanto más personal y cuanto más específico, más posibilidades de irradiar el mensaje”.

Más allá de las vivencias personales de cada integrante del elenco y de la directora, hubo coincidencia en señalar que el valor de esta obra estaba en que trataba la universalidad del trauma histórico y la impunidad. Ante las dudas del público sobre la distancia geográfica de un evento situado en Madrid, Estaire defendió la pertinencia de la obra en cualquier parte del mundo al afirmar que "siempre creo que lo local tiene más de universal de lo que nos parece", equiparando la apropiación de niños en España con las prácticas ejecutadas por las dictaduras de Uruguay y Argentina.

El dramaturgo concluyó el encuentro con una visión crítica sobre el proceso de reparación en su país y afirmó que "en España la memoria histórica es una cuenta pendiente" debido a la existencia de miles de cadáveres sin localizar, una realidad que considera imposible de cerrar por vías institucionales.

 

Novedad: Matías Castro

Fotos: Pamela Da Silva